19 de enero de 2018

Una chica a la antigua (1870), de Louise May Alcott

El primer libro que reseñaré este año pertenece a una de las referentes de la narrativa juvenil en inglés; creadora de personajes femeninos sensibles, con ideas propias y capaces de los mayores esfuerzos para lograr sus objetivos. No es raro, entonces, imaginar por qué Simone de Beauvoir la señala como su principal inspiración a la hora de tomar la decisión de convertirse en una escritora. Es que las autoras de la talla de Alcott no sólo escriben grandes historias sino que también allanan el camino para las mujeres que vendrán tras ellas. Este es uno de los motivos por los cuales sus escritos continúan siendo significativos hoy.

Una chica a la antigua (1870) se sitúa en el universo creado por Mujercitas (1869), la obra cumbre de Alcott. Al igual que en su predecesora, en esta novela se discute la idea establecida de femeneidad (¿cómo debe ser una señorita? o ¿cómo debe comportarse para ser considerada como tal?) y se busca romper con el paradigma. La protagonista es Polly Milton, una jovencita de catorce años, que abandona la calidez de su hogar rural para realizar una visita a su amiga Fanny Price, quien vive en la ciudad junto a sus padres, su abuela y sus dos hermanos, Tom y Maud. La historia se irá tejiendo a partir del contraste entre las maneras "urbanas" de los jóvenes de la ciudad y las maneras rurales, representadas por la protagonista. 
Polly descubrió muy pronto que se hallaba en un nuevo mundo, un mundo donde los modales y las costumbres eran tan diferentes que se sintió como una forastera en tierra extraña y a menudo deseó no haber hecho el viaje.

Polly mece a un gato, mientras Fanny
y sus amigas posan con sus nuevas
adquisiciones.

(Ilustración extraída de
louisamayalcottismypassion.wordpress.com)
Las diferencias entre las jóvenes damitas se explicitan en la forma de vestirse, la falta de vestuario "acorde" hará que Polly se avergüence más de una vez; pero, también suponen formas distintas de ver y entender la vida. Fanny y sus hermanos, por ejemplo, no entienden la solicitud de Polly para con sus mayores: la ayuda desinteresada a la señora Price ni la atención que presta a las anécdotas de la abuela, siempre relegada a un segundo plano hasta el arribo de la joven. Como tampoco Polly puede entender los malos tratos entre los hermanos, el desapego para con sus progenitores, ni los artilugios de la coqueta Fanny con los jóvenes que frecuenta. 

El tiempo, seis años para ser exactos, obrará en el carácter de los jóvenes y hará que el contraste se acreciente aún más. En el caso de Fanny y su hermano Tom, las conductas infantiles del pasado se acentuarán en el presente y los harán infelices. Tom, por ejemplo, está comprometido por capricho con una muchacha que no quiere ni soporta y se ha convertido en un derrochador del dinero de su familia. Por otra parte, la realidad de Polly es muy diferente, trabaja y vive sola en una pequeña casa que alquila en la ciudad. Como verán, estamos frente a una novela de iniciación y crecimiento; pero, la superación no tendrá como protagonista sólo a Polly sino que también decantará en sus antiguos anfitriones. Paradójicamente, el crecimiento de la protagonista implica que se mantenga en sus creencias sin avergonzarse de ser calificada como "anticuada".

Louise
Louise May Alcott (1832-1888) es una escritora estadounidense, que destacó por novelas en las cuales resalta el valor de la familia, la amistad, el decoro y la austeridad. En sus obras podemos apreciar, además, su compromiso con la causa abolicionista, el sufragio femenino y la reforma educacional. Considero que esta novela, en particular, es una pequeña muestra de los temas que la autora desarrolla a gran escala en su obra precedente. Tiene a su favor, una prosa coloquial y una historia que se desarrolla en algo menos de trescientas páginas. Es una buena opción para sumergirnos en el mundo Alcott o lograr que lectores jóvenes se acerquen a su prosa. Sé por experiencia que la extención de Mujercitas (1869) y su tono "moralizante" pueden amedrentar hasta al lector más entusiasta al principio.








2 comentarios:

  1. ¡Hola! Qué bonita edición *_* No la vi por mi país todavía. Me encantan las novelas de iniciación y "Mujercitas" es uno de mis libros favoritos, así que confío en la autora. También me gusta que muestre el contraste entre el campo y la ciudad, sobre todo si lo enfoca en las chicas. Polly ya me cae bien con la descripción que hiciste. Besos.

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  2. Hola! sí, es una edición sencilla y preciosa. Las tapas de los buenos libros siguen siendo reconocibles (así como la de los malos). Polly es un personaje encantador, una mezcla perfecta entre el ímpetu de Jo y la sensibilidad de Beth March. Beso, nos leemos

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