10 de septiembre de 2017

Norte y sur (1855), de Elizabeth Gaskell


En esta entrada reseñaré una historia emparentada con las narrativas de Jane Austen, las hermanas Brontë y, sobre todo, Charles Dickens. Al igual que este último, Gaskell retrata los cambios producidos por los avances industriales y las diferentes caras del progreso. Pero, también nos brinda una descripción precisa de las reducidas sociedades rurales: sus costumbres y el corolario de sus habitantes. Todo ello, amenizado con historias de amor apasionantes, como la de Margareth Hale y John Thornton, que supone una verdadera batalla cultural entre dos formas de entender el mundo.

El historia comienza cuando Margareth se muda con sus padres a Milton, tras una extensa estadía en la capital junto a sus tíos. Lo que motiva el traslado de toda la familia es la decisión del señor Hale de renunciar a su rol como párroco en la localidad sureña de Helston. Esto lo conduce a buscar trabajo como tutor y su primera oportunidad llega de la mano del dueño de una fábrica textil. Se trata del señor Thornton, quien desde el primer momento forja una entrañable amistad con el señor Hale, la cual va más allá de la relación tutor-estudiante.

La estadía de Margareth en dicha ciudad la pondrá en contacto con costumbres sociales muy diferentes a las que conoce: la relación entre patrones y empleados, las jerarquías marcadas entre ricos y pobres; además, intentará comprender el significado de una huelga y mediar entre los actores enfrentados. La relación con Thornton no iniciará del todo bien y por momentos empeorará,  Margareth tendrá un largo camino de crecimiento personal antes de reconocer sus verdaderos sentimientos.


John Thornton y Margareth Hale, interpretados por
Richard Armintage y Daniela Denby-Ashe en la serie homónima del 2004.
Por su parte, Thornton tiene una historia de vida marcada por la ausencia de su padre, lo cual lo llevó a resguardar el bienestar de su madre y su hermana desde muy corta edad. La autora hace de este personaje un ejemplo del nuevo actor social que aparece tras la revolución industrial, quien a base de esfuerzo y trabajo se ha forjado una fortuna y se ha ganado un estatus dentro de una sociedad cambiante. Pero, además, lo ha dotado de valores humanitarios que pocos industriales de su tiempo tenían, a juzgar por los relatos de Dickens. A diferencia de Margareth, Thornton sabe que se ha enamorado y lo único que lo detiene es el creerse inferior a la mujer que ama.

Elizabeth Gaskell (1810-1865) fue una cuentista, novelista y biógrafa inglesa. Sus obras destacan por un retrato fiel de los universos rurales y los cambios culturales que acarrean los avances científicos y técnicos en pleno siglo XIX (la llegada del ferrocarril y de los productos importados, por ejemplo). Entre sus obras destaco especialmente Cranford (1853), una novela multivocal y entrañable que se desarrolla en el pequeño pueblo que le da nombre a la obra; y Esposas e hijas (1864), un novelón con reminiscencias del Romanticismo  (siempre que pienso en Osborne lo asocio a las figuras de Novalis y Keats).  Cabe mencionar, además, la biografía que la autora realizó sobre Charlotte Bronte, la cual se suma a mi lista de  pendientes, y van...

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